creatividad Tag

Creador de tecnología o consumidor de tecnología será en muy poco tiempo una de las maneras en las que consideraremos a las personas. En realidad el concepto ya lo tenemos interiorizado: manitas, chapuzas o inútil. Lo único que añadimos es el adjetivo tecnológico.

En la infancia del siglo pasado lo mejor que podían hacer nuestros padres para fomentar nuestras aptitudes tecnológicas y creativas era regalarnos un mecano, muchos lego, el quimicefa o dejarnos trastear con aparatos estropeados y una sencilla caja de herramientas.

Para la infancia de hoy en día estos artilugios se quedan cortos. Ahora sin una tablet llena de aplicaciones (educativas, por supuesto...), una videoconsola o un smartphone, nuestra chavalería "se aburre"; y no sólo eso, además se queda atrás en cuanto al desarrollo de habilidades y agilidad tecnológica. Bueno, pues llegados a este punto, de lo que se trata es de asegurar lo mejor posible que la experiencia no se limite a saber usar la tecnología... sino que se entienda y se sepa crear.

Añade una impresora 3D a la lista de regalos valiosos y con un par de programas informáticos de libre acceso permitirás que tus hijos puedan llevar el proceso creativo a otra dimensión (nunca mejor dicho): producir sus propios juguetes, diseñar sus propios complementos, por no hablar de conceptos mucho más académicos como la resistencia de materiales, gasto de material, tiempo de producción, geometría...